Sabrina y Ouissem torturaron a Sophie antes de matarla.

Una pareja francesa fue declarada este jueves culpable del asesinato de una joven compatriota que cuidaba a sus hijos en Londres, en un caso que causó consternación en Reino Unido y Francia.Sabrina Kouider, de 35 años, y Ouissem Medouni, de 40, torturaron a Sophie Lionnet, de 21 años, antes de matarla y luego trataron de deshacerse de su cuerpo quemándolo en el jardín de su casa en el barrio de Wimbledon. La mujer lloró al conocer el veredicto, que el jurado tardó más de una semana en alcanzar. Las penas se conocerán el 26 de junio.

La madre de Lionnet, Catherine Devallonné, asistió a la lectura del veredicto, al término del cual calificó de "monstruos" a los asesinos."Sophie cuidó de sus niños (...) Esos monstruos la golpearon hasta la muerte. Le hicieron pasar hambre", dijo a la prensa, explicando además que la familia había quedado completamente rota por la muerte de su hija. El detonante del asesinato fue que Kouider estaba convencida de que la niñera era una espía al servicio de su ex compañero Mark Walton, ex miembro del grupo de música irlandés Boyzone, con el que tiene un hijo.Los convictos se acusaron mutuamente de la muerte de Lionnet, que vivió un calvario antes de morir, según se desprende de lo oído en el juicio.Los bomberos que el 20 de setiembre de 2017 se acercaron al jardín de la casa de la familia, en el sudoeste de Londres, alertados por un vecino que informó de humo negro y un olor horrible, se encontraron a Medouni quemando el cadáver. Les aseguró tranquilamente que estaba cocinando un cordero.

El detonante del asesinato fue que Kouider estaba convencida de que la niñera era una espía al servicio de su ex compañero Mark Walton, ex miembro del grupo de música irlandés Boyzone, con el que tiene un hijo.Los convictos se acusaron mutuamente de la muerte de Lionnet, que vivió un calvario antes de morir, según se desprende de lo oído en el juicio.Los bomberos que el 20 de setiembre de 2017 se acercaron al jardín de la casa de la familia, en el sudoeste de Londres, alertados por un vecino que informó de humo negro y un olor horrible, se encontraron a Medouni quemando el cadáver. Les aseguró tranquilamente que estaba cocinando un cordero."¿Por qué está quemando un cuerpo?", le preguntó el bombero Thomas Hunt tras vislumbrar dedos y una nariz, según explicó él mismo ante la corte. "Es un cordero", respondió con calma el padre, relató Hunt. La fiscalía se congratuló por el veredicto. "Sólo Kouider y Medouni saben exactamente cómo mataron a Sophie, pero la fiscalía pudo probar que murió como resultado de una violencia sostenida y decidida, y no por accidente", dijo la fiscal Aisling Hosein. El caso puso sobre la mesa la vulnerabilidad de las 'au pair', generalmente mujeres jóvenes que, en el caso de Reino Unido, vienen a aprender inglés mientras cuidan a niños a cambio de comida y una habitación, aunque muchas veces acaban convirtiéndose en criadas susceptibles de abusos.Sophie Lionnet ya había expresado a su madre su deseo de volver a Francia un año antes de ser asesinada. "Si tuviera los medios para comprarme un billete , ya lo hubiera hecho", le dijo en un mensaje.