Su mujer se lo cree y se suicida junto con sus dos hijos

Según ha indicado la Policía del condado chino de Xinhua, el Sr. He, de 34 años, esperaba que su falsa muerte sirviese para salir del agujero negro en el que se encontraba debido a las apuestas deportivas. Pero lo que nunca pudo imaginar es que esa decisión iba a arruinar a su familia. Todo comenzó en septiembre, cuando el hombre contrató un seguro de vida con el objetivo de cobrar la indemnización para pagar esas deudas. Así, y tras contratarlo, cogió un coche prestado y condujo hasta provocar una escena de accidente en un río. Y aunque en la escena del suceso nunca apareció su cadáver, su mujer creyó que había muerto.

Así, tras conocer la ‘muerte’ de su marido, la Sra. Dai, de 31 años, quedó desconsolada y tomó una fatal decisión: aparentemente saltó a un estanque con sus hijos, el mayor de cuatro y la pequeña de tres, con la intención de quitarse la vida.

Y es que el pasado 10 de octubre, la mujer dejó una nota de suicido a sus amigos, en su cuenta de WeChat, el WhatsApp chino, tal y como recoge Radio Internacional China. “Acordamos envejecer juntos y luego dejar el mundo juntos. ¿Cómo podría dejarte ir solo? Por eso, bebé, tu esposa te va a acompañar. Todo lo que quiero es que nuestra familia de cuatro miembros esté junta”. Al día siguiente de escribir esa carta de despedida, su cuerpo sin vida y los de sus hijos fueron encontrados en el estanque al que se habían lanzado. Y justo un día después de la fatal decisión, el Sr. He reapareció, un mes después de fingir su muerte, y se entregó a las autoridades locales. Además, un empleado de la aseguradora contratada por el hombre explicó que había puesto como beneficiaria a su mujer, motivo por el cual no le dijo nada de su plan. "No esperaba que estuviera tan enamorada de mí. No esperaba que ella muriera por el amor que tenía por mi”, ha lamentado el hombre, que ya tendrá esa losa para siempre en su vida. Ahora, el Sr. He está detenido y es sospechoso de un fraude al seguro. El caso continúa investigándose.